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SALIDA

Programa De Gobierno

Para el Zulia y para Venezuela

I
Lo que hay es que cambiar el sistema. Pero para un sistema mejor, no peor. Nuestro Programa de Gobierno es pasar al sistema de Libre Mercado.

-- ¿Qué es el Libre Mercado? El sistema también llamado capitalismo liberal, caracterizado por estos tres rasgos: Gobiernos limitados; mercados libres; e instituciones privadas separadas del Estado. Para producir riqueza en abundancia, y bien repartida.

-- ¿Cuál es La Salida? Un Programa de Gobierno Liberal, de tres objetivos:

A) Poner al Estado en su lugar.

B) Eliminar todos los privilegios -monopolios y oligopolios- con desreglamentación masiva.

C) Decretar las privatizaciones populares en la producción y la economía; y asimismo en educación, medicina y previsión, con los cupones de Promoción Social. Estos tres objetivos se logran con la Carta de 11 Derechos.

-- ¿Cuál es La Salida para Venezuela? Una nueva Constitución, que consagre para todos los venezolanos los 11 Derechos que resumen el Programa en el plano político, el plano económico, y el plano de lo moral, espiritual, cultural y social. Y un nuevo Gobierno nacional, identificado con ese Programa, para materializarlo en Venezuela.

-- Y si no se puede en Venezuela, ¿cuál es La Salida para el Zulia? La misma: un Estatuto Autonómico, aprobado por un Plebiscito. Es decir una nueva Carta Constitucional de la región, que consagre para todos los zulianos esos 11 Derechos. Y un nuevo Gobierno regional, identificado con ese Programa, para materializarlo en el Zulia.

-- ¿Y cuál es La Salida para otros Estados del país? Igual: un Estatuto en cada Estado que lo desee, aprobado por un Plebiscito. Es decir una nueva Carta Constitucional para cada región, consagratoria de esos mismos 11 Derechos. Y nuevos Gobiernos regionales, para materializarlos en cada uno de esos Estados.

II
Sigue la Carta de 11 Derechos resumidamente, con sus beneficios:

-- En lo político,

1. Derecho a un Gobierno fuerte pero limitado: es contar con verdadera Seguridad, Justicia y Obras Públicas a cargo del Estado, sin que éste se entrometa en otras esferas sociales de índole privada, so pretexto de atender otras funciones. Este derecho es el primero y más importante
de la lista, fundamento y condición de los que le siguen.
Los Gobiernos son para tres funciones:

1) Dar protección a la vida, bienes y libertades de los ciudadanos,
ante amenazas o agresiones externas e internas. 2) Administrar justicia sin interferir en actividades no criminales, ni a título “preventivo”: los conflictos han de resolverse cuando se presenten, por los jueces ordinarios, y en función de leyes generales e iguales para todos, sin privilegios. Y no de forma pretendidamente anticipada, por agencias ejecutivas, en base a reglamentos especiales de corte intervencionista.

3) Y por último, es función del Estado contratar las obras públicas de interés general.

Los Gobiernos serán eficientes y honestos sólo cuando se dediquen a estas funciones, sin facultades extraordinarias y poderes omnímodos que someten al ciudadano. Y sin cuantiosas exacciones de recursos
que le descapitalizan y empobrecen, sea por la vía de los impuestos y el endeudamiento público, o por la vía encubierta de la inflación.

A este fin serán eliminados todos los Ministerios y dependencias estatales que no tienen que ver con tales funciones. Sólo de este modo podrán ser bien pagados los verdaderos funcionarios y servidores públicos.

Y el personal no necesario en el sector público, hallará empleos mucho más productivos y redituables en los sectores privados en expansión.

2. Derecho a un Gobierno respetuoso: es ganar más y vivir mejor con menos trabajo, mediante una economía de alto rendimiento, con pleno empleo e ingresos sólidos. Para que la gente pueda a su gusto trabajar, ahorrar e invertir, constituir empresas y sociedades, crear empleo y tenerlo, contratar y ser contratada. Y ganar sus merecidas compensaciones -sueldos, utilidades y beneficios- conservando entero el producto de su esfuerzo, habilidad y dedicación.

3. Derecho a un Estado neutral: es libertad individual de cada quien para pensar, creer o sentir sin imposiciones. Sobre temas opinables ajenos a sus funciones propias, el Estado y los Gobiernos no han de tomar partido por esta o aquella otra corriente de opinión. Por eso la
educación ha de ser privada: cada quien paga y elige la que quiere.

4. Derecho a pagar unos impuestos moderados: es mayor poder de compra para todos. “Al César lo que es del César”, y no más. Este Derecho es posible solamente con un Estado limitado en sus fines y objetivos, y por consiguiente, moderado en sus expensas.

5. Derecho a vivir sin una cuantiosa deuda pública: es no gravar nuestro futuro, ni hipotecar el futuro de nuestras hijas e hijos. Este Derecho es también posible solamente con un Estado frugal en sus gastos.

-- En lo económico,

6. Derecho a una moneda de curso libre: es dinero fuerte en nuestros negocios, ingresos, cuentas y ahorros. Libertad de escoger la moneda para medir el valor económico de los bienes y servicios, hacer transacciones, y resguardar patrimonios. Porque con el curso legal o forzoso, el Estado nos obliga a emplear un dinero previamente devaluado por causa de su emisión indiscriminada, financiando así sus gastos de modo no transparente.

7. Derecho a las privatizaciones populares del petróleo, la producción y la economía: es capitalizarnos a todos con títulos-acciones de las empresas estatales -petroleras y no petroleras-, a distribuirse entre los ciudadanos. Si los recursos naturales son nuestros, que sea
con papeles. Para cobrar cada año nuestros dividendos, descontados los impuestos; y para elegir mediante nuestro voto a las autoridades de nuestras empresas.

8. Derecho a mercados libres: es abundancia de bienes y servicios de la cesta familiar, y de buena calidad, con empresas competitivas y a precios competitivos. Crecimiento económico, con más inversiones de capital. Con empresas compitiendo por contratar más trabajadores,
ofreciendo buenos salarios y mejores condiciones laborales. Para ello las desregulaciones: las empresas privatizadas deben competir en calidad y precio, entre sí y con las que ya son privadas. Bajo leyes comunes, sin leyes especiales ni Ministerios que impongan restricciones y obstáculos a la producción y distribución de la riqueza. Sin privilegios. Con buenos empleos y sólidos ingresos.

-- En lo moral, espiritual, cultural y social,

9. Derecho a unas instituciones privadas no dependientes del Estado: para ser sanas y fuertes, todas las instituciones sociales privadas han de ser autónomas. Sin subsidios o subvenciones de ningún género, ni las infaltables regulaciones, controles e imposiciones, que son la otra cara inevitable de la generosidad estatal a expensas de los contribuyentes.

10. Derecho a la atención privada en Educación, Medicina y Previsión: con buenos servicios, buenos profesionales responsables, y buenos precios. Privatizados los centros docentes, institutos médicos y el “inseguro social”. Las Escuelas, Liceos y Universidades serán para sus
maestros y profesores, en propiedad; e igual los Hospitales y centros médicos, para capitalizar a sus doctores, enfermeros y paramédicos; y las cajas de jubilaciones y pensiones, para sus gerentes y administradores. Todos cobrando precios de mercado a una clientela con poder adquisitivo; no como ahora. Y todos recibiendo sus dignas compensaciones por sus servicios como es de justicia; no como ahora. Por supuesto, con desregulaciones: los institutos privatizados deben competir en calidad y precio, entre sí y con los que ya son privados. Bajo leyes comunes, sin leyes especiales ni Ministerios que les impongan prohibiciones, restricciones o limitaciones. Sin privilegios. Con buenos empleos y sólidos ingresos.

11. Derecho a cupones para los más pobres: es promoción social real y tangible, ayudando de veras el Estado a los más desafortunados, tanto en educación y medicina como en materia provisional, a través de cupones, reembolsables en dinero a las instituciones escogidas por los
beneficiarios, sean privadas o privatizadas.


III
Para el Zulia, proponemos autonomía. ¿Cuál autonomía? Todas, las cuatro. Y completas:

1. Autonomía administrativa. Cada Estado de Venezuela mantiene actualmente una enorme burocracia de empleados públicos. Pero esta autonomía es parcial, siendo superiores los poderes de la burocracia nacional, como sabe cualquier zuliano que debe ir en peregrinación
cada tanto a Caracas para todo tipo de trámites.

2. Autonomía Política. Cada Estado elige actualmente un Gobernador, y un Consejo Legislativo. Pero esta autonomía también es parcial, porque estas autoridades no pueden dictar las normas que son materia de las leyes ordinarias, sobre las actividades cotidianas.

3. Autonomía Normativa. Es el poder de dictar las normas ordinarias, las leyes comunes (civiles, comerciales, etc.) para las actividades de producción, ahorro, trabajo, inversiones, y demás económicas, educativas, etc. Queremos esta autonomía los zulianos, para tener las reglas de juego propias del sistema de libre empresa, resumidas en 11 Derechos; las mismas normas que antes hicieron ricos a los países del Primer Mundo. Así queremos ser ricos ahora también nosotros, con el Programa Liberal:

A) Con nuestro Estado regional en su lugar.

B) Desreglamentada nuestra región, con leyes buenas y no estatistas, sin privilegios.

C) Decretadas las privatizaciones populares en los sectores de mercado y de promoción social, con las debidas indemnizaciones al Estado venezolano. Y con los cupones.

4. Autonomía Fiscal. Queremos también que los impuestos del Zulia se queden mayormente en el Zulia, invertidos en la región -para nuestro progreso y bienestar- en las funciones propias del Estado. No queremos pagar las inmensas facturas de gastos típicas del colectivismo, ni en la región ni en el país. Por eso, con la riqueza que crearemos, pagaremos en el Zulia los impuestos necesarios para sufragar las funciones propias del Estado, tanto a nivel regional
como nacional. Al Estado regional le pagaremos puntualmente lo suyo, conforme a la distribución territorial de funciones. Y de igual manera le pagaremos su parte al Estado venezolano. Como es de justicia.

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