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NUESTRA FORMA DE PENSAR

Plan de Acción Razonado

“SE ACATA PERO NO SE CUMPLE”

Parte I: UNA CORRIENTE DE OPINIÓN LIBERAL

Artículo 1. El Plan. En consonancia con la Declaración de Principios, Fines y Valores, suscrita por sus asociados y adherentes, Rumbo Propio propone el presente Plan de Acción para el logro y concreción de los objetivos y metas trazadas, exponiendo las razones y argumentos que lo fundamentan.

Artículo 2. Difusión ideológica y capacitación, primeras prioridades.

a) Ahora y en adelante, nos proponemos prioritariamente la más amplia difusión de nuestros principios y propuestas en el Zulia y Venezuela; y que puedan ser bien conocidas, comprendidas y adoptadas por todos los liberales en potencia: las mujeres y hombres que aman la libertad personal, el progreso por medios honestos, y el respeto a las leyes justas.

b) Nos comprometemos a despejar las innumerables confusiones y malentendidos en torno al liberalismo, producto de muchos años de adoctrinamiento estatista en la educación, la prensa y los medios
comunicacionales y de entretenimiento.

c) Para conseguir el mayor número de adherentes, por la persuasión, y la convicción ideológica firme, nos comprometemos en un Programa de Formación de Multiplicadores Liberales, tendiente a configurar equipos de gentes consustanciadas con nuestro mensaje, y capacitadas para transmitirlo eficaz y fidedignamente.

d) La resistencia a las tiranías es tan vieja como ellas mismas. El liberalismo no es novedad anglosajona; tiene raíces muy antiguas en la tradición hispánica, que remontan al menos hasta el Rey Alfonso X el Sabio, en el siglo XIII. Y las ideas liberales están sembradas en la Escolástica hispana (o salmantina) de los siglos XVI y XVII, enseñada en ambas Américas hasta el siglo XIX. Del realismo filosófico de esa fuente proceden corrientes como la Doctrina del Derecho Natural y la Escuela austriana de Economía. De tales fundamentos vamos a informar, y de los más recientes desarrollos que suplementan y enriquecen este invaluable acervo intelectual.

e) A estos fines estamos organizando cursos, talleres y seminarios de diferente niveles, temas y orientaciones, y en distintas disciplinas, debidamente apoyados en revistas, artículos, libros, folletos, contenidos de la Internet, y material audiovisual.

Artículo 3. Una corriente de opinión liberal. Vamos a formar una ancha corriente de opinión, suficientemente familiarizada con la propuesta liberal para el Zulia y Venezuela.

a) Con el apoyo individual de mujeres y hombres identificados con nuestra causa: jóvenes y menos jóvenes, trabajadores, profesionales y empresarios, estudiantes y desempleados, jubilados y amas de casa, del campo y la ciudad; sin distinciones raciales, nacionales o regionales, clasistas ni religiosas.

b) Y el apoyo solidario de gremios, empresas, Universidades, sociedades vecinales o de fomento y organizaciones voluntarias. Los grupos y partidos políticos a nivel regional o nacional que comprendan y
compartan nuestras inquietudes y propósitos, y expresen su voluntad de apoyarnos, serán bienvenidos. Igualmente los Consejos Municipales y Juntas Parroquiales.

c) En tanto sea necesario y posible, y compatible con nuestros postulados liberales, nos comprometemos a articular y dar formas organizativas, de interacción y movilización a esta gran corriente de opinión, y a proponerle una estrategia conveniente, para hacerla exitosa en términos de los fines propuestos.

Parte II: UNA ESTRATEGIA LIBERAL REGIONAL

Artículo 4. Antecedente e inspiración: “Se acata pero no se cumple”.

a) Tal fue la estrategia de supervivencia de la Colonia ante la Metrópoli, y después de la Independencia. En el Zulia tiene larga tradición, muchas veces confundida con separatismo y aún con anarquismo. Pero es el viejo precepto de los canonistas y pensadores medievales, contra la aplicabilidad de las leyes ofensivas a la razón, la justicia, la economía o el buen orden y armonía sociales. Leyes y decretos inicuos eran firmados, fechados y sellados en Madrid o en Bogotá, Caracas o Valencia. Pero en el Zulia y muchas otras regiones del país se acusaba recibo y conocimiento con una lacónica y expresiva fórmula: “Se acata pero no se cumple”.

b) Hoy es única vía y remedio verdadero para el crecimiento y desarrollo de las regiones de Venezuela. Cada Estado regional tiene su Consejo Legislativo, hoy órgano atrofiado. Pues bien, la gente que quiera poder tomar el camino de la libertad y la prosperidad en su región, puede demandar de su Consejo Legislativo que recupere como tal su facultad legisladora, para declarar la inaplicabilidad de las leyes malas. Por supuesto, previa consulta popular.

Artículo 5. La inaplicación de las leyes estatistas. Es el punto central y demanda principal de Rumbo Propio, y de la corriente de opinión liberal y partidaria del Gobierno limitado. Objeto y fin de esta justa exigencia es poder canalizarse, sin trabas o impedimentos legales, los enormes potenciales humanos y naturales del Zulia, en pro de nuestro progreso y bienestar, a los que en justicia sobrado derecho tenemos.

Artículo 6. Las Leyes buenas. Inaplicadas estas leyes malas -incluso las reformas malas a las leyes buenasrecuperarán sus hoy reducidos espacios de vigencia las otras leyes, preestatistas, compatibles con el sistema de Gobierno limitado. Son principalmente los antiguos Códigos Civil, Comercial, Penal y de Procedimientos. Eran leyes generales, respetuosas de la iniciativa individual, propiedad privada, y concurrencia abierta en los mercados, sin monopolios, subsidios ni otros privilegios. Consagraban asimismo una amplia libertad de contratación para las personas naturales y corporativas, en el marco de la cual era posible llegar a negociaciones y acuerdos voluntarios, tan favorables a las partes como al conjunto de la sociedad. A estas leyes buenas queremos volver.

Artículo 7. Las leyes malas. Desconfían del ciudadano y confían ciegamente en el funcionario; en consecuencia, le quitan al primero potestades y recursos que ponen en manos del segundo.

  • Atribuyen al Estado y a sus funcionarios las mejores, más nobles y elevadas intenciones. Y una multiplicidad de funciones impropias, para el supuesto cumplimiento de las cuales depositan en sus manos toda clase de facultades, derechos y libertades. Y medios, arbitrios y recursos.
  • Y atribuyen a los particulares las peores y más nefastas intenciones, imponiendo prohibiciones y vedas, limitaciones y restricciones, y exigiendo inspecciones, supervisiones y controles.


a) Las leyes malas se enumeran, clasifican y listan en Documento aparte, junto a la descripción de los beneficios específicos perseguidos con la inaplicación de cada una de ellas en:

  • actividades productivas o económicas;
  • impuestos;
  • discriminaciones y privilegios;
  • trabajo y relaciones laborales;
  • moneda, banca y finanzas;
  • bolsa de valores, cambios, y seguros;
  • actividades sociales, educativas, culturales, recreativas, o consideradas como tales;
  • actividades criminales y justicia.


b) La lista de leyes malas es larga, por causa de los sucesivos Congresos nacionales venezolanos, los cuales desde hace muchos años sustituyen las leyes buenas por las malas, y las malas por las peores: cada vez más arbitrarias e injustas, y causantes de monopolios y privilegios, intrusivas, entrabantes, costosas, empobrecedoras, confusas, enredadas y hasta mal escritas.

c) Pero sólo puede derogar una Ley quien tiene poder para dictarla, la facultad legislativa. No es el Poder Ejecutivo Nacional -tampoco el regional- quien ha de devolverle al ciudadano los poderes y facultades
confiscadas por sucesivas generaciones de legisladores, tanto regionales como nacionales.

Artículo 8. El plebiscito o referendum consultivo. Como primera medida, y con esa corriente de opinión y apoyo, vamos a solicitar del Consejo Legislativo y del Señor Gobernador del Zulia, con respeto aunque con firmeza, que se sirvan llamar a consulta popular -en fecha a determinarse- sobre el sistema que el pueblo soberano prefiere: estatismo o liberalismo.

Artículo 9. La pregunta. A fin de conocer con precisión la voluntad del soberano al respecto, la siguiente es la pregunta que cabe formular:
¿Está Ud. o no de acuerdo con tomar la vía liberal en el Zulia; y en consecuencia en decretar por el Consejo Legislativo la inaplicabilidad de las leyes estatistas en la región, las cuales se alega impiden o entorpecen el funcionamiento del libre mercado?

  • SÍ ESTOY DE ACUERDO
  • NO ESTOY DE ACUERDO


Artículo 10. Los siguientes pasos. Una vez encaminado el proceso de desregulación, nos toca seguidamente impulsar una privatización no monopolista, para capitalizarnos a los ciudadanos, y que contribuya a poner al Estado en su lugar, tal como se expone en nuestra Declaración de Principios, Fines y Valores.

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